Que grises son los días soleados…

No me des tu compasión. Tu pena, ni tu aliento. Si al final, soy yo, y sólo yo, quien está sentada en esta sala.

No me des ánimos, ellos no me sacarán de aquí. No me ofrezcan su mano, si me soltara cruzando la puerta.

Nada hacen las palabras bonitas. No necesito tarjetas ni flores ni globos… sólo necesito salir, y si lo que me den no me ayuda a hacerlo…. sólo ahorrense el esfuerzo.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s