Jueves Santo.

Hace unas semanas Dylan sacó una nueva canción. La hubieras amado. Tal vez no tanto luego que la pusiera por décima vez. Pero tiene ese tono, ese tono que ahora me recuerda a ti.

Me dan ganas de sacar unos cigarrillos y regresar a casa de la abuela, a ese sillón donde moríamos de amor, y fumar, pasar la tarde, y contemplar el haz de luz formado por el humo…

Esa canción tiene todo lo que sería un momento, un regalito de la vida, uno último, a tu lado. Reclamándote porque, porque nuestras promesas se esfumaron como el humo de esos cigarros… porque… Y tú solo besarías mi frente, sonreirías y murmurarías “te amo” y fingiría no escucharte, para que luego, y solo luego de quedarte dormido, me acercara a tus ojos hermosos y te respondiera, “yo también”. Y me soltaras una media sonrisa…

Estás dormido ya hace 6 años. Y por más que te susurro despacito, no logro sentir ni la más mínima sonrisa. Ya no te siento más. Ni cuando pasaba meses atrás, frente a la casa de la abuela. En el viento que mueve esos árboles gigantes, ya no encontraba tu aroma…

He sentido que me has abandonado. Y yo también, ya te deje ir. Y no es que lo haya querido así. Es que es dura la vida por estas épocas, y duele mucho más, porque intento buscarte, y recuerdo que ya no estas. Y siento como si me hubieras abandonado, esta vez a propósito, y no sé desde cuándo es mi sentir.

Ya no apareces en mis sueños por más que te pienso, y pienso. Y de pronto esa melodía…

“Making promises you’ll never keep…”

Si tan solo pudiera volver a verte, si tan solo por un instante. Te diría lo mucho que te odio por haberme dejado. Y lo mucho que te extraño y lo difícil que es estar sin ti. Pero que estoy bien y que no son lágrimas. Y que no vuelvas más, y si te hacen falta razones, has de saber que este año no fui a recorrer tus absurdas estaciones, porque estoy cansada de no saber qué hacer mientras el resto reza. Que ya no fui, porque era demasiado y ya no puedo soportar no encontrarte entre tanta gente… Porque a pesar que lo prometiste, nunca regresaste para jueves santo. Me dejaste sin saber nada de ti, caminar por esas horribles calles sin sentido para nunca más aparecer…

Me haces dar tanta rabia, impotencia… Y aunque no estás aquí, si eso se pudiera cambiar, sé que me mirarías y te reirías y me dirías que soy una nena, “mi nena”…

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s