“Eres tan valiente y tranquila, que en ocasiones olvido que sufres.”

– Es hora de dormir señorita – me arropó hasta la barbilla y apago la luz. Vi su sombra dirigirse hacia la puerta de forma tranquila, y un impulso nació desde la boca de mi estomago hasta mi boca, que se movió sola.

– Hey, cabeza hueca… – se detuvo y ladeo la cabeza como un pájaro en mi dirección. Me cohibí un poco pero aun así lo dije – ¿Te quedas a dormir conmigo?.

Me miraste como si pensaras que ya me había vuelto loca…

Tal vez lo estaba, tal vez lo estoy. Lo cierto es que conocía la verdad, sabia que perdería mas aquella noche. Pero, ¿realmente aun existía algo que perder? ¿Ya no era esa habitación – baño lo único que me quedaba en la vida? Ni esperanzas, ni razón, ni ánimos, ni vida…

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s