Innecesario.

Innecesario.

– Y entonces…
– Bueno, ya no estamos. Somos dos seres separados, diferentes, pero yo feliz. Ya no estamos, así que decidí volver.
– …

Bien, es fácil. Algo en tu persona te dijo que así lo seria, y no lo puedo negar, una parte en mí también pensó que sería fácil. Pero entonces…

Me dejo llevar por la sensación de que esta sí, esta vez va en serio… pero… ¿por qué sigo teniendo esta sensación de que el próximo fin de semana tengo una cita ya, con alguien que es más que un amigo?, puede que sea porque está escrito en mi agenda y mi calendario y hasta una alarma con corazones tienen en mi celular, ha de ser eso, ¡porque vamos!, sabemos que esto va en serio, ¿no? Pero entonces, ¿por qué tengo esta sensación que puede que el siguiente mes, en ese curso llegue a conocer a un chico increíble, un poco más que el actual, kilómetros respecto a ti?… Pero, esta vez es real, ¿no?

– No espero que me aceptes de inmediato, te extraño, extraño tu presencia en mi vida, quiero recuperarte, esta vez estoy seguro de eso.
– O sea, ¿qué un día despertaste y pensaste que no era ella; y en tu pequeño mundo egocentrista pensaste, “creo que extraño a ese ser insoportable”, y desde entonces estas aquí molestando?
– ¿Egocentrista, molestar?, no pensé escuchar nunca esas palabras de ti, ¿las dices en serio?
– Y dramático, además…

Tome mi intento de cartera, y me marche con un frío adiós y la carcajada más amarga de mi vida.
Minutos después mi teléfono empezó a sonar. No eras tú.

– El sábado, en mi casa, lo de siempre, siempre lo mismo, tú, yo y un poco de libertad.

Y como negarme, es que ya tenía mi vida resuelta cuando decidiste que tal vez amabas ese desastre que era yo. Un poco demasiado tarde para ti y para mí.

Un “tú y yo” suena mal si se trata de nosotros, un juego de palabras cruel que trata de llegar, pero tarde, como aquel libro que a la fuerza trate de hacer nuestro, donde el ETA era un juego de palabras, que más bien en esa época parecían guardar un romanticismo ausente entre dos personas que fingen quererse.

Es tarde, y es extraño.

Es tarde no solo porque tu voz ya no me hace temblar, ni tu presencia ya me hace sentir frío en el estómago. Es tarde además, porque espero algo más, más vivo, más real, algo maravilloso. Y es tarde sobre todo porque…

La vida es un poco cruda, horrible, cruel, sádica y sarcástica… Y tal vez no entiendas, pero por más que quisiera que sí, esta vez sea en serio, por más que quisiera… Sucede que seis meses pasan volando, sucede que me esperan en otro lugar, sucede que ya no eres alguien por quien renunciaría a mis sueños… Y es extraño, y de cierto modo me causa tristeza, pero no la suficiente. Tan solo una lagrima de resignación. Porque de uno u otro modo, la vida no nos quiere juntos, por nuestras decisiones, por el tiempo y por el lugar.

– Solo una vez me rompí un hueso, y así fue como empezó esta historia.

Y no hallé como mirarte a los ojos, no hallé como decirte que sé cuándo será su final…

Advertisements

One thought on “Innecesario.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s